The middle of two worlds
Tranquila, no pasa nada, no tienes porqué sentirte culpable por cada cosa que haces. Por esas veces que te expresas mal sin quererlo. Tampoco tienes porqué agachar la cabeza cuando te viene algún sentimiento o alguna emoción pasajera que te perturba, al momento lo percibo y sé qué me vas a decir eso. Vas a inclinar la cabeza hacia a mí y luego me mirarás a los ojos para decirme:
- "No sé como lo haces, contigo todos mis problemas se esfuman, nunca me había pasado con alguien antes. Gracias".
Pues tienes que saber que no has de estar agradecida, sino yo también debería estar agradecido a cada momento por tu sonrisa. Pienso, ¿no es maravilloso que las neuronas espejo de nuestro cerebro respondan sin avisarnos al reflejo de una sonrisa externa con una sonrisa por nuestra parte?
Ya lo respondo yo, sí, es maravilloso...
Déjame decirte una cosa: Al fin y al cabo, ¿quieres mejorar no? cuando una persona quiere mejorar y tiene un ímpetu guiado al bien que sale desde el fondo de su corazón, tiene toda la libertad del mundo para hacerlo. Es algo bastante bueno que supone una mejora para el individuo y un progreso en todos los sentidos del desarrollo personal. Independientemente del pasado que esta persona tenga, independientemente de lo que piensen otras personas. Por esto mismo es tan patético vivir preocupado de lo que piensen los demás sobre nosotros mismos.
Cada persona nace en un contexto diferente y esto le hace comprender el mundo a su manera. Hasta cierto punto estamos delimitados por la tradición de los comportamientos que determina el ámbito familiar en el que nos criamos, nacemos y crecemos. Unas ideologías prácticas que nos son impuestas durante la etapa más importante de nuestra vida, que nos hará creer que lo que pensamos es correcto en caso de que no tengamos un razonamiento crítico y reflexivo. Es irónico que, los mismos que nos quieren y nos enseñan, pueden convertirnos en unos ciegos y tóxicos ante la vida.
Cuando en realidad somos una nimiedad de seres humanos que no tienen, ni si quiera, la más mínima idea del porqué de su existencia. La gran mayoría de los seres humanos creemos que con mucha razón somos "alguien" para juzgar la existencia de los demás. El contexto en el que se desarrollen y la forma de vida que los demás tengan.
La verdad es por la que pienso y por la que vivo "Yo, yo y yo. Yo y mis problemas, los problemas de los demás no son más que un grano de arena comparados con los míos. Mi mente es semi-perfecta y podría decir que mis fallos no son lo suficiente grandes como para catalogarlos como tal". Esto es una pseudo-enfermedad que existe en un contexto sociológico-clasista.
El ser humano es egoísta por naturaleza, el ser humano es clasista y algo idiota. Tanto que puede llegar a juzgar el trasfondo positivo y ético del corazón de una persona que por casualidad de la vida, ha nacido en un contexto diferente y con una cultura diferente a lo que una persona clasista considera "inferior". ¿A caso esa persona no puede aprender y conocer más aspectos de la vida que sean diferentes al lugar donde se ha desarrollado? ¿Qué determina que algo es más o menos incorrecto con respecto a la superioridad o inferioridad de las cosas? El conocimiento y el querer saber no está cerrado a nadie.
Para un videojuego de clase, hice dos bots horrendos, bastante feos. Como no quiero hacer sufrir a nadie solo subiré este sprite:

Su nombre es "bot egoísta": Me curré demasiado el nombre (nótese la ironía), es una representación de un individuo cualquiera que solo tiene ojos para sí mismo. Con ello hago una referencia visual a esta crítica.
No sé porqué, pero la inspiración y la reflexión para publicar esto me ha venido al oír la canción del libro "Kafka en la orilla" de Murakami Haruki.
- "No sé como lo haces, contigo todos mis problemas se esfuman, nunca me había pasado con alguien antes. Gracias".
Pues tienes que saber que no has de estar agradecida, sino yo también debería estar agradecido a cada momento por tu sonrisa. Pienso, ¿no es maravilloso que las neuronas espejo de nuestro cerebro respondan sin avisarnos al reflejo de una sonrisa externa con una sonrisa por nuestra parte?
Déjame decirte una cosa: Al fin y al cabo, ¿quieres mejorar no? cuando una persona quiere mejorar y tiene un ímpetu guiado al bien que sale desde el fondo de su corazón, tiene toda la libertad del mundo para hacerlo. Es algo bastante bueno que supone una mejora para el individuo y un progreso en todos los sentidos del desarrollo personal. Independientemente del pasado que esta persona tenga, independientemente de lo que piensen otras personas. Por esto mismo es tan patético vivir preocupado de lo que piensen los demás sobre nosotros mismos.
Cada persona nace en un contexto diferente y esto le hace comprender el mundo a su manera. Hasta cierto punto estamos delimitados por la tradición de los comportamientos que determina el ámbito familiar en el que nos criamos, nacemos y crecemos. Unas ideologías prácticas que nos son impuestas durante la etapa más importante de nuestra vida, que nos hará creer que lo que pensamos es correcto en caso de que no tengamos un razonamiento crítico y reflexivo. Es irónico que, los mismos que nos quieren y nos enseñan, pueden convertirnos en unos ciegos y tóxicos ante la vida.
Cuando en realidad somos una nimiedad de seres humanos que no tienen, ni si quiera, la más mínima idea del porqué de su existencia. La gran mayoría de los seres humanos creemos que con mucha razón somos "alguien" para juzgar la existencia de los demás. El contexto en el que se desarrollen y la forma de vida que los demás tengan.
La verdad es por la que pienso y por la que vivo "Yo, yo y yo. Yo y mis problemas, los problemas de los demás no son más que un grano de arena comparados con los míos. Mi mente es semi-perfecta y podría decir que mis fallos no son lo suficiente grandes como para catalogarlos como tal". Esto es una pseudo-enfermedad que existe en un contexto sociológico-clasista.
El ser humano es egoísta por naturaleza, el ser humano es clasista y algo idiota. Tanto que puede llegar a juzgar el trasfondo positivo y ético del corazón de una persona que por casualidad de la vida, ha nacido en un contexto diferente y con una cultura diferente a lo que una persona clasista considera "inferior". ¿A caso esa persona no puede aprender y conocer más aspectos de la vida que sean diferentes al lugar donde se ha desarrollado? ¿Qué determina que algo es más o menos incorrecto con respecto a la superioridad o inferioridad de las cosas? El conocimiento y el querer saber no está cerrado a nadie.
Para un videojuego de clase, hice dos bots horrendos, bastante feos. Como no quiero hacer sufrir a nadie solo subiré este sprite:

Su nombre es "bot egoísta": Me curré demasiado el nombre (nótese la ironía), es una representación de un individuo cualquiera que solo tiene ojos para sí mismo. Con ello hago una referencia visual a esta crítica.
No sé porqué, pero la inspiración y la reflexión para publicar esto me ha venido al oír la canción del libro "Kafka en la orilla" de Murakami Haruki.

de las cosas más inteligentes que he leido
ResponderEliminarOstras pues arigatou, aunque todavía me puedo retractar en alguna que otra cosa si soy aún más objetivo. A veces soy demasiado ético. Hablo desde el coraje y la ira sabiendo que las personas están limitadas dependiendo de la clase en la que se desarrollen.
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