Un día random
He ido a sentarme bien sobre mi cama para escribir y me acabo de pegar un chocazo cabeza-pared. Empieza bien la cosa.
Bueno, no sé si es para desahogarme, si es por expresarme simplemente, para quejarme, o por comentar algo. Pero vuelvo a escribir algo más.
Hoy me he pegado todo el santo día sin hacer nada y con la cabeza en mil cosas. Acabo de percatarme de que los calcetines que me he puesto y me he comprado hoy en el primark, no me van bien. Pero bueno son de esos cortos para la temporada que se avecina y su textura tampoco están mal.
Comencé el día viendo dos capítulos de Trigun, ¡Ay que ver qué sembrao está Vash!. Me encanta, concuerdo con su personalidad, esa forma de tomarse la vida solo a bien y de forma positiva, haciendo el bien y comprendiendo su entorno con bastante sensibilidad. Bueno bueno, resumo con que la mañana la he dedicado a ver anime, youtube y jugar a algún videojuego. Que como empiece a hablar de otro tema me desvío.
Pues entre una cosa y otra, a la hora de comer, me preparé un wrap de ensalada con mousse de queso de cabra y nueces. Un poco más tarde, con la calor que estaba entrando me apetecía salir de casa a tomarme un helado bien fresquito, más que un capricho se estaba convirtiendo en una especie de necesidad. Así que me vestí de manga corta, preparé mi mochibolsa con mi libro y me fui.
De primeras cogí el metro desde Legazpi hasta Plaza España y allí me bajé. fui andando hasta Sol, (algunos os preguntaréis, ¿porqué diantres no te bajaste en Sol entonces?). Os contesto: simplemente me apetecía andar.
Cuando llegué a Sol, saqué 20 euros en efectivo del banco, entonces barajé entre Starbucks y un milkshake oreo del Burguer King, el duelo estuvo batallando en mi cabeza cual soldado en la segunda guerra. Terminé por acercarme al Burguer que estaba más cerca, a la dependienta se le olvidó ponerme nata en el batido pero estuve atento y se lo recordé. Un milkshake oreo sin nata no es lo mismo, aunque cada uno que opine lo que quiera.
Con mi batido me fui a Plaza España y allí bajo la sombra de un arbolito del parque, en la zona del césped, me senté. Abrí mi bolsa y saqué el libro de Haruki Murakami "Kafka en la orilla".
Aclarar que, me gusta la personalidad y la forma de afrontar la vida que tiene Hoshino, el joven camionero que acompaña a Nakata.
Tras leerme dos capítulos y terminarme el batido, me levanté. Reflexioné que la próxima vez será mejor ir con una toalla, al tener la piel dermatológica, el césped me picaba.
Aclaro que, por la mañana estuve mirando en internet ropa de Zara, no tenía ni idea de que la ropa de Zara estaba tan bien y además el tejido parecía ser suave y de buena calidad. Por ello, he fichado algo de ropa para más adelante.
Camino al Zara, mientras me encontraba andando por Callao, me dio por mirar la temperatura en el iphone y... 31º ¡santo cielo! pero que estamos a 24 de mayo. ¿¡Qué va a dejar el clima para el verano!?
Era la primera vez que me metía en Zara para ver ropa para mí, Me he fijado en que la planta de ropa para hombres se sitúa arriba del todo. Mientras que la ropa de mujer ocupaba las dos primeras plantas. Ya sabemos más o menos, a qué género va enfocada la marca Zara.
Eché una ojeada a toda la planta de hombres entera y fui viendo los precios, entonces entré en la aplicación del banco mediante el móvil para saber que tal andaba de dinero. Solté una sonrisa y pensé "¿Sí verdad?, ¡soñar es gratis!". Sin problema, salí feliz y contento pensando en que he fichado ropa para más adelante.
He emprendido cierta parte de mi tiempo imaginándome con un traje específico que a mi parecer combina el color celeste y perla. También me he imaginado una serie de fotos mías sosteniendo mi elegante taza de té mientras visto ese traje. Supongo que algún día será mío, solo espero que me quede tan bien como yo imagino.
Una vez salgo del Zara, me encamino a la realidad hablando en un ámbito más materialista: Primark.
Me fijo en que la calidad de la ropa no es la misma, pero está casi al alcance de todos y para unos calcetines cortos que quería no me iba a complicar más.
Tras comprar esos calcetines salgo a la calle. Una calle repleta de una gran cantidad de gente desconocida. Todos van a lo suyo, todos con la mente distraída, pensando y hablando sobre algo. Entonces yo me abstraigo y me concentro en contemplar durante unos instantes la manera en que los rayos del sol engullen cada poro de mi piel. Me dirijo al metro y vuelta a casa.
Una vez en casa, me pego un rato sin saber qué hacer. Hasta que he escrito este post.
Bueno, no sé si es para desahogarme, si es por expresarme simplemente, para quejarme, o por comentar algo. Pero vuelvo a escribir algo más.
Hoy me he pegado todo el santo día sin hacer nada y con la cabeza en mil cosas. Acabo de percatarme de que los calcetines que me he puesto y me he comprado hoy en el primark, no me van bien. Pero bueno son de esos cortos para la temporada que se avecina y su textura tampoco están mal.
Comencé el día viendo dos capítulos de Trigun, ¡Ay que ver qué sembrao está Vash!. Me encanta, concuerdo con su personalidad, esa forma de tomarse la vida solo a bien y de forma positiva, haciendo el bien y comprendiendo su entorno con bastante sensibilidad. Bueno bueno, resumo con que la mañana la he dedicado a ver anime, youtube y jugar a algún videojuego. Que como empiece a hablar de otro tema me desvío.
Pues entre una cosa y otra, a la hora de comer, me preparé un wrap de ensalada con mousse de queso de cabra y nueces. Un poco más tarde, con la calor que estaba entrando me apetecía salir de casa a tomarme un helado bien fresquito, más que un capricho se estaba convirtiendo en una especie de necesidad. Así que me vestí de manga corta, preparé mi mochibolsa con mi libro y me fui.
De primeras cogí el metro desde Legazpi hasta Plaza España y allí me bajé. fui andando hasta Sol, (algunos os preguntaréis, ¿porqué diantres no te bajaste en Sol entonces?). Os contesto: simplemente me apetecía andar.
Cuando llegué a Sol, saqué 20 euros en efectivo del banco, entonces barajé entre Starbucks y un milkshake oreo del Burguer King, el duelo estuvo batallando en mi cabeza cual soldado en la segunda guerra. Terminé por acercarme al Burguer que estaba más cerca, a la dependienta se le olvidó ponerme nata en el batido pero estuve atento y se lo recordé. Un milkshake oreo sin nata no es lo mismo, aunque cada uno que opine lo que quiera.
Con mi batido me fui a Plaza España y allí bajo la sombra de un arbolito del parque, en la zona del césped, me senté. Abrí mi bolsa y saqué el libro de Haruki Murakami "Kafka en la orilla".
Aclarar que, me gusta la personalidad y la forma de afrontar la vida que tiene Hoshino, el joven camionero que acompaña a Nakata.
Tras leerme dos capítulos y terminarme el batido, me levanté. Reflexioné que la próxima vez será mejor ir con una toalla, al tener la piel dermatológica, el césped me picaba.
Aclaro que, por la mañana estuve mirando en internet ropa de Zara, no tenía ni idea de que la ropa de Zara estaba tan bien y además el tejido parecía ser suave y de buena calidad. Por ello, he fichado algo de ropa para más adelante.
Camino al Zara, mientras me encontraba andando por Callao, me dio por mirar la temperatura en el iphone y... 31º ¡santo cielo! pero que estamos a 24 de mayo. ¿¡Qué va a dejar el clima para el verano!?
Era la primera vez que me metía en Zara para ver ropa para mí, Me he fijado en que la planta de ropa para hombres se sitúa arriba del todo. Mientras que la ropa de mujer ocupaba las dos primeras plantas. Ya sabemos más o menos, a qué género va enfocada la marca Zara.
Eché una ojeada a toda la planta de hombres entera y fui viendo los precios, entonces entré en la aplicación del banco mediante el móvil para saber que tal andaba de dinero. Solté una sonrisa y pensé "¿Sí verdad?, ¡soñar es gratis!". Sin problema, salí feliz y contento pensando en que he fichado ropa para más adelante.
He emprendido cierta parte de mi tiempo imaginándome con un traje específico que a mi parecer combina el color celeste y perla. También me he imaginado una serie de fotos mías sosteniendo mi elegante taza de té mientras visto ese traje. Supongo que algún día será mío, solo espero que me quede tan bien como yo imagino.
Una vez salgo del Zara, me encamino a la realidad hablando en un ámbito más materialista: Primark.
Me fijo en que la calidad de la ropa no es la misma, pero está casi al alcance de todos y para unos calcetines cortos que quería no me iba a complicar más.
Tras comprar esos calcetines salgo a la calle. Una calle repleta de una gran cantidad de gente desconocida. Todos van a lo suyo, todos con la mente distraída, pensando y hablando sobre algo. Entonces yo me abstraigo y me concentro en contemplar durante unos instantes la manera en que los rayos del sol engullen cada poro de mi piel. Me dirijo al metro y vuelta a casa.
Una vez en casa, me pego un rato sin saber qué hacer. Hasta que he escrito este post.


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