Hustlers y buscavidas en Madrid

¿Qué hay de esas personas que prefieren buscarse la vida en la calle?

Alguna vez he tenido la experiencia de conocer a más de una persona que, ya sea de España u otro país, vive ganándose la vida en la calle. Algunos por despejarse de sus problemas, otros por conocer mundo, otros por vivir experiencias diferentes que rompan de lleno con la rutina. Y otros, porque tristemente no tienen más remedio.

Hoy, Domingo 11 de Septiembre de 2017. Sobre las siete de la tarde, me dirigía hacia el centro de Madrid a comer a un KFC cerca de Callao, ya que no había comido apenas en todo el día.
Como de costumbre, me resulta fascinante la cantidad de gente que hay nada más salir del metro en la zona céntrica.
Es un contraste bestial en comparación con los pueblos o pequeñas ciudades.

Al entrar al KFC me encuentro con un chico de estatura media, con unos ojos de color verde olivo bastante bonitos, una cara que de alguna manera quería transmitir cierta confianza, recientemente pelado y con la barba recortada. Unas ojeras que pedían una cama en condiciones en la que dormir.
Pero por otra parte, a ratos, su cara tambaleaba de un lado para otro de una manera algo desincronizada.

Entonces comenzó la conversación preguntándome que si hablaba español. Entre una cosa y otra, él se sentó con su comida ya lista en una mesa para dos, me senté con él a comer y estuvimos charlando. Parecía buen chaval, aunque para lo que me habló principalmente era para pedirme marihuana y cocaína. Le dije que yo no consumía, aquello no supuso ningún problema, estuvo contándome como le iba por España.

En un principio estuvo vendiendo droga en Benidorm y ganando muchísimo dinero, tuvo un lío con la policía y le quitaron todo lo que tenía. Entonces decidió venirse a Madrid.

El chico, de procedencia Húngara, reside en Madrid centro sin DNI, sin pasaporte, sin nada y hace tres días se peleó con alguien. Aunque me dijo que estaba practicando boxeo con un amigo en mitad de la calle, yo asimilé como si me lo creyera.

Quienes tampoco se lo tuvieron que creer fueron los policías que a porrazos, le dejaron la mano de la siguiente forma:



En la foto se ve hinchada, pero en la realidad puedo asegurar que la diferencia de un brazo y una mano en comparación con la otra era todavía mayor. El tipo dijo que debería tener el brazo roto.
Me dio un papel con una dirección, ponía: "Hospital universitario X" y "fundación X".
Digo "X" porque no recuerdo exactamente el nombre.

Le dije al chico que le llevaría al hospital de inmediato que no se preocupase. Tras terminar de zamparme una hamburguesa por la que pagué 4´90€ sin menú completo, busqué la dirección escrita en papel por google maps. Treinta minutos andando no eran mucho así que le dije que le acompañaría.

Una vez salimos del KFC, comenzamos a andar. Le pedí de forma amable que si me dejaba hacerle una foto a sus manos porque no era normal en absoluto como estaba. Mientras le dije:
"That's incredible man! you should take care next time, please take care more to yourself".

El tipo se limitó a reírse, mientras con la otra mano se sacaba una cajetilla de tabaco del bolsillo superior de su chaqueta algo desarreglada, pilló un cigarro, se lo puso sobre la comisura de los labios, guardó el paquete a su vez que cogía un mechero y se lo encendió. Su otro brazo descansaba inmóvil.
Me ofreció y al negarselo quedó sorprendido.
¿Cómo no podía fumar ni si quiera tabaco? ¡Qué extraño! no consumía cocaína, marihuana, hachís y ni si quiera tabaco... desde luego yo tuve que ser un tipo de lo más extraño.

También me habló de lo guapas que le parecían las chicas españolas, casi como en ningún otro lugar.

Todo estuvo bastante interesante y bien, hasta que el tipo me dijo que prefería ir al 100 montaditos a tomar cervezas y a comer conmigo.

Argumenté que no tenía dinero y que tenía demasiadas cosas que hacer y que además, él no podía ir a ningún sitio con el brazo y la mano tal y como los tenía.
Así que, sí o sí, iríamos al hospital, allí le curarían, y entonces yo me iría a hacer mis cosas.

Tras insistirme varias veces en irnos de cervezas al 100 montaditos y asegurarme que me invitaba. Yo continué diciéndole que no, que tenía demasiadas cosas que hacer.

Finalmente me dio las gracias por explicarle como llegar al hospital.
Me dijo: "you have my photo".
A lo que le respondí francamente: "Yes! and that's incredible, I really hope you take more care with yourself man".

A partir de ahí, nos despedimos con un choque de manos, yo me fui a hacer mis compras y él se fue a... buscarse la vida.

Reflexión: No fui a tomar cervezas con él porque sinceramente, un tipo que ha estado traficando, que no tiene DNI, ni pasaporte, que de un día para otro se ha peleado y tiene ciertos problemas con la policía. Una persona prácticamente fuera de ley.
Me pareció buen chico, pero preferí acabar en ese determinado momento porque nunca se sabe en qué líos puede meterte alguien que no conoces. Nunca sabes cuando alguien puede sorprenderte.

Tres de años después de lo sucedido aquel día, vuelvo a leer el blog. Con un sentido sobre la justicia aún más fuerte que entonces, me hubiese hervido la sangre de saber que era un delincuente que ha hecho daño a mucha gente. He crecido y tomado mayor conciencia sobre el mal en el mundo.

De pasarme otra vez, me hubiese enfadado al oír que traficó, que probablemente hizo mucho daño a mucha gente, ni mucho menos a día de hoy estrecho la mano por ignorancia a un delincuente. Los delincuentes pueden pudrirse.




Comentarios

  1. Muy interesantes tus cuestiones, sigue así es un blog muy atractivo!

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    1. Woooh me soprendes Alon ^^, me alegro mucho de que te guste ;]

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