Haiku-dō y mindfullness.
Un ejercicio para la introspección, al mismo tiempo, un ejercicio para la atención plena.
Pues la intención original del Haiku no es otra que conectar el espíritu y el corazón de uno mismo en sintonía con el entorno. Aunque siguiendo una serie de pasos específicos.
- Poesía corta.
- Se intenta que no sean más de tres líneas.
- Referencia a la estación del año en la que se está.
Un ejemplo de haiku:
Esta poesía ha sido tomada del libro Haiku de las cuatro estaciones, de Matsuo Basho:
"¿Por el rostro de las flores
será intimidada
la luna tenue?"
Ahí vemos una referencia a la primavera.
¿Cuál es la meta del mindfullness?
Realmente el mindfullness no es más que la meditación budista original pero con otro nombre que le da un aire más moderno al tema de la meditación. Pues mindfullness es meditación plena en el momento presente.
Lo mismo que la meditación original de Siddharta Gautama Buda, si alguien tiene dudas de esto puede leer estos dos libros: Siddharta, de Herman Hesse. Silencio, de Thich Naht Hanh.
Otra fuente original del budismo es el Digha Nikaya, conocido como "diálogos mayores de Buda". Una especie de nuevo testamento de la biblia que recoge las enseñanzas tradicionales y originales de Buda. Aunque este trata el budismo de forma más profunda y no interesa con respecto a este tema.
En los dos libros anteriormente mencionados y algunos documentales, se sabe que la meditación original trata sobre concentrar la atención en la respiración. Una respiración pausada, enfocando el pensamiento en la meditación y en oírte respirar a ti mismo de forma calmada, olvidas el pasado y el futuro. Entonces solo puedes mantenerte en el presente.
La idea es comenzar realizando ese ejercicio durante al menos, unos segundos al día. A la larga, acaba ayudando notablemente a la salud psíquica, emocional e incluso física. Según el budismo.
Lo interesante llega en este punto ¿En qué se parecen la narración poética del Haiku y el mindfullness? En la meditación y el silencio, la idea es unir ambas para adquirir una experiencia plena.
En el budismo hay cinco niveles del silencio y como es obvio, no podemos pasar al segundo sin haber pasado antes por el primero.
El primer nivel del silencio es el silencio de lo maravilloso. La contemplación (principio básico de la meditación). Mantenemos la respiración pausada y poco a poco, nos vamos centrando únicamente en nuestra respiración, si nos viene cualquier pensamiento, cualquier preocupación, lo que sea, no importa, ha de bloquearse y enfocar toda la atención en una respiración muy lenta.
Haciendo este ejercicio, nos abrimos paso al primer nivel del silencio. El silencio de lo maravilloso. En el que podemos observar y apreciar con mayor profundidad los sonidos del entorno. Es importante que provengan de la naturaleza para que sean sonidos bellos que transmiten vibraciones positivas (pájaros, río, suave brisa). Lo contrario sería el ruido la ciudad, ciertos tipos de música, o todo aquello que perturbe la tranquilidad.
El silencio de lo maravilloso, esta primera fase se consigue a través de un ejercicio sencillo de respiración inspirar-exhalar, de la forma más lenta posible.
Una vez hemos alcanzado con exactitud el nivel requerido para tener toda nuestra consciencia en silencio indicado, podremos contemplar y disfrutar verdaderamente de los sonidos ya mencionados.
Aquí es donde yo personalmente quiero poner mi granito de arena. Añado el camino del Haiku-dō. Es en este nivel de la consciencia sobre la realidad en el que tendremos que procesar una reflexión. Una pequeña poesía sobre los elementos del entorno, sobre la estación del año en la que nos encontremos.
Lo ideal para hacer bien este ejercicio es expresar una poesía mediante una reflexión interna, oralmente o por escrito. Individual o en compañía. Ubicando así nuestra mente en el momento presente.
El hecho de narrarlo con Haiku de forma interior o exterior, nos hace realizar una reflexión real sobre la experiencia de paz. Siendo un momento de paz interior y exterior, tu propio espíritu y el aura que te rodea se ven envueltas en energía positiva.
😊
Pues la intención original del Haiku no es otra que conectar el espíritu y el corazón de uno mismo en sintonía con el entorno. Aunque siguiendo una serie de pasos específicos.
- Poesía corta.
- Se intenta que no sean más de tres líneas.
- Referencia a la estación del año en la que se está.
Un ejemplo de haiku:
Esta poesía ha sido tomada del libro Haiku de las cuatro estaciones, de Matsuo Basho:
"¿Por el rostro de las flores
será intimidada
la luna tenue?"
Ahí vemos una referencia a la primavera.
¿Cuál es la meta del mindfullness?
Realmente el mindfullness no es más que la meditación budista original pero con otro nombre que le da un aire más moderno al tema de la meditación. Pues mindfullness es meditación plena en el momento presente.
Lo mismo que la meditación original de Siddharta Gautama Buda, si alguien tiene dudas de esto puede leer estos dos libros: Siddharta, de Herman Hesse. Silencio, de Thich Naht Hanh.
Otra fuente original del budismo es el Digha Nikaya, conocido como "diálogos mayores de Buda". Una especie de nuevo testamento de la biblia que recoge las enseñanzas tradicionales y originales de Buda. Aunque este trata el budismo de forma más profunda y no interesa con respecto a este tema.
En los dos libros anteriormente mencionados y algunos documentales, se sabe que la meditación original trata sobre concentrar la atención en la respiración. Una respiración pausada, enfocando el pensamiento en la meditación y en oírte respirar a ti mismo de forma calmada, olvidas el pasado y el futuro. Entonces solo puedes mantenerte en el presente.
La idea es comenzar realizando ese ejercicio durante al menos, unos segundos al día. A la larga, acaba ayudando notablemente a la salud psíquica, emocional e incluso física. Según el budismo.
Lo interesante llega en este punto ¿En qué se parecen la narración poética del Haiku y el mindfullness? En la meditación y el silencio, la idea es unir ambas para adquirir una experiencia plena.
En el budismo hay cinco niveles del silencio y como es obvio, no podemos pasar al segundo sin haber pasado antes por el primero.
El primer nivel del silencio es el silencio de lo maravilloso. La contemplación (principio básico de la meditación). Mantenemos la respiración pausada y poco a poco, nos vamos centrando únicamente en nuestra respiración, si nos viene cualquier pensamiento, cualquier preocupación, lo que sea, no importa, ha de bloquearse y enfocar toda la atención en una respiración muy lenta.
Haciendo este ejercicio, nos abrimos paso al primer nivel del silencio. El silencio de lo maravilloso. En el que podemos observar y apreciar con mayor profundidad los sonidos del entorno. Es importante que provengan de la naturaleza para que sean sonidos bellos que transmiten vibraciones positivas (pájaros, río, suave brisa). Lo contrario sería el ruido la ciudad, ciertos tipos de música, o todo aquello que perturbe la tranquilidad.
El silencio de lo maravilloso, esta primera fase se consigue a través de un ejercicio sencillo de respiración inspirar-exhalar, de la forma más lenta posible.
Una vez hemos alcanzado con exactitud el nivel requerido para tener toda nuestra consciencia en silencio indicado, podremos contemplar y disfrutar verdaderamente de los sonidos ya mencionados.
Aquí es donde yo personalmente quiero poner mi granito de arena. Añado el camino del Haiku-dō. Es en este nivel de la consciencia sobre la realidad en el que tendremos que procesar una reflexión. Una pequeña poesía sobre los elementos del entorno, sobre la estación del año en la que nos encontremos.
Lo ideal para hacer bien este ejercicio es expresar una poesía mediante una reflexión interna, oralmente o por escrito. Individual o en compañía. Ubicando así nuestra mente en el momento presente.
El hecho de narrarlo con Haiku de forma interior o exterior, nos hace realizar una reflexión real sobre la experiencia de paz. Siendo un momento de paz interior y exterior, tu propio espíritu y el aura que te rodea se ven envueltas en energía positiva.
😊
Álvaro Ruz Gallardo.

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