Amor maquiavélico y magnetismo emocional
Últimamente estuve reflexionando sobre la estrategia relacional en los vínculos emocionales ya generados cuando se establece cierto grado de atracción entre dos individuos. Maquiavelo en su libro El Príncipe, estableció cátedra sobre sus consejos a políticos y mandatarios de la época, luego otros monjes budistas también explican la importancia del trato amoroso y cómo este no debe asfixiar a nadie para que sea verdaderamente amoroso. Así como otros libros que estudian el comportamiento comunicativo, micro-gestos u otros métodos de lectura de la información.
También se puede concluir que un lector es un observador que se recrea ante lo que lee, la lectura no se realiza únicamente interactuando de manera visual, sino que debe entenderse como una observación consciente. Por ejemplo, leemos mejor a otra persona cuando la observamos desde el silencio, e incluso este silencio meditativo nos ayuda a empatizar más, para llegar a dar soluciones.
De todo ello se pueden sacar conclusiones relevantes, recientemente estuve retroalimentándome con IA para exponenciar mis razonamientos y reflexiones un poco más allá, al fin y al cabo la tecnología está al servicio del ser humano para ayudarle a organizar mejor sus ideas, y la usé con ese cometido, como suelo hacer.
Y en efecto, una parte de la comunicación importante que se da en la atracción entre dos personas, requiere de una buena planificación y estrategia emocional. Mover tus fichas, y convertirte en un observador que no actúa inconscientemente, de hecho eso ocasionaría rechazo a las chicas, y muy posiblemente, su necesidad de huida cuando un hombre demuestra sus cartas. Si se me pregunta si esto a caso es un juego de dominancia, evadiré la respuesta porque creo que el amor no se trata de dominar estratégicamente la situación. Pero durante el período de seducción e interacción con la otra persona, sí ambos se sienten atraídos y la situación fluye, hemos de comprender que hoy el ser humano ha sido obligado por su sociedad a dinámicas tóxicas de relacionarse socialmente, quizá como efecto secundario de problemas relacionados a la atención.
Lo que concluyo en el párrafo anterior no es una opinión sólida y no la contrasto al 100%, pero sí una sospecha del panorama de la sociedad actual y del funcionamiento de las relaciones en el mismo.
De hecho, este pequeño papel es un mini-compendio de:
Thich Naht Han y El Silencio, Byung Chul Han y La sociedad del cansancio, experiencias y relatos de terceras personas que he aprendido, meditación propia, libros sobre neurología.

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